
Crío cuervos despreciando el futuro,
cultivo la amapola,
limo asperezas al pulido impuro,
alimento la ola.
Busco fuerzas que mermar al ciclón,
intuyo el mar en calma,
siento carencias en el corazón.
He nacido sin alma.
Bunbu
Quemad en una hoguera el fugaz viento,
que venga el huracán a su rescate
y alguno con su risa lo remate,
¡qué encanto celebrar su enterramiento!
Ornad la sepultura con un ciento
de flores en señal de disparate.
¿Quién las arrancará? ¿quién las combate
si el aire ya no tiene movimiento?
La nieve no va y viene mientras flota
negando su caricia a los visillos
de una ventana abierta a ras de suelo.
Ninguna antena vibra y se alborota,
y en los flüidos charcos no hay anillos
si nadie tira piedras hacia el cielo.
¡Y vaya desconsuelo!
En una flauta alguna melodía
renace con el viento, ¡qué osadía!
Bunbu
