jueves, 7 de febrero de 2013

Tengo derecho a protestar...

Tengo derecho a protestar
para no ser atendido,
a rezar y no ser escuchado,
a llorar y no encontrar consolación.
Me permiten estar solo
para no existir
y perderme en la multitud
para destacar delincuencia lírica.
Mis ruegos no obedecen
a peticiones divinas
ni se ajustan al silencio de un altar
tantas veces imaginario,
porque yo tengo las penas aferradas
a los versos de un poema.

Tengo derecho a ser poeta.

Bunbu

miércoles, 6 de febrero de 2013

IRA

Iridiscentes los ojos,
retorcida la mueca,
afloran los enojos.

Bunbu

jueves, 27 de diciembre de 2012

No hay nada más sensual...

No hay nada más sensual
que empaparte de sudor ajeno
y saliva extraña
en este arcaico ritual.
Nada como escuchar tu indeciso llanto
entre súplicas alternas
de rechazo y masoquismo.
Nada me complace más
que apretar tu cuerpo
hasta dejar mi nombre
sobre tu piel mortecina,
apenas ya receptiva a los impulsos.
Abandonar las armas de repente,
derramar la fatiga
junto al umbral de tu sombra
y observar los últimos pulsos
apagándose.
Nada me excita más
que diseñar contigo
la escena del crimen.

Bunbu

martes, 18 de diciembre de 2012

Alguien olvidó el amor...

(...)Y el sintió, que la negrura
de su alma no era algo excepcional,
que nada le pertenecía,(...)
Fernando Tornero


Alguien olvidó el amor
porque le obligaron
a transigir con el mundo terrenal.
Lo alimentaron con bestias
y le administraron rabia intravenosa;
todo por comprobar la viabilidad en humanos,
por el bien de la ciencia moral y el futuro.
Era el primer especimen que soportaba
todos los procesos.
Cuando la primera fase había concluido
pusieron fin a su cautiverio
permitiéndole, por vez primera,
ver la luz del Sol
e interactuar con otros humanos.
Pronto se dieron cuenta
de la inutilidad de su proyecto,
otros habían desarrollado
sus mismas habilidades
sin necesidad de laboratorios.

Bunbu

miércoles, 21 de noviembre de 2012

PARA "anuais-"

Ella es como el eje de la Tierra,
como el centro de gravedad
de mis párvulas peonzas
soportando giros imposibles.
A su alrededor,
una madeja de caos
se rebela bajo estricto protocolo:
Hablar, gritar, llorar
y al fin resignarse
a seguir perteneciendo a los demás

Como si todo fuese ajeno,
ella guarda silencio
y soporta,
con tierna pasividad,
el hambre de cataclismo
que se adivina en mis ojos.

Pertenece a la calma del mutismo,
al vacío,
a las luces serenas de la Alhambra
y al vigor de los poetas
que no tienen más hogar
que su nombre resonando en la alpujarra,
camino de levantar
tempestades en el agua.

Bunbu