jueves, 6 de septiembre de 2012

SUSANITA UNDERGROUND

Susanita vive escasa de ratones
a expensas de un amor de trending topic,
se peina y se perfuma online,
se pinta las uñas de negro
y desmembra barbies
en su banal intento de pop-art.
Desayuna fibra
mientras por su calle, los mortales,
agitan rutinarias caderas
-ella sabe que no es falta de tacones-

Sólo mira películas de serie B
de ésas que los cinéfilos auténticos
etiquetan como obras de culto.
No come dulces, ni transgénicos
y apenas prueba la carne
si no es humana y masculina.

Susanita es suburbana, tiene estilo,
y cualquier parecido físico
que otro comparta con ella
lo convierte en víctima,
o en snob si coinciden más allá.

Se levanta tarde
porque las mañanas
desmejoran su aspecto por las noches,
y como cada tarde,
se viste su chupa de cuero.

Susanita es underground.

Bunbu

sábado, 1 de septiembre de 2012

Me inventé una palabra...

Me inventé una palabra
que quiere significar te recuerdo,
te extraño, te exagero,
te imagino si estás lejos, te venero,
te invoco y, sin embargo,
no le encuentro semejanzas a un "te quiero"
porque no describe flores
no dibuja corazones, no te besa,
no te abraza ni te colma de obsesiones
empíricas, frugales y espontáneas.

Es una palabra corta, minúscula e inmaterial,
tan ínfima, tan sospechosa de inocencia
que los demás no pueden
conocer su significado.
Se pronuncia de los labios hacia dentro
y sólo podría rimar
consigo misma en un poema.
Es de imposible dicción
sin una sonrisa en la boca,
tan precisa y milimétrica
que hay que detener el corazón mientras dura.

La tengo encerrada en una jaula
por miedo a que se escape
y se diluya en el silencio de las noches,
en las soledades de los pasillos desiertos,
en el humo de mis cigarrillos,
en el hilo telefónico de las llamadas perdidas,
en las horas de soledad que pasé diseñándola.

Y por más que el resto de la gente
se empeñe en decir que es tu nombre,
yo sé que no,
porque no suena en sus voces
con la misma cadencia,
ni la misma definición
con la que yo la saco a pasear cada mañana
por mi boca.

Bunbu

sábado, 21 de julio de 2012

He cortado a Pegaso las dos alas...

He cortado a Pegaso las dos alas
y ha muerto desangrado tras los gritos
agónicos de ver como las balas
derramaban la sangre de los mitos
pintados en los muros de las salas.
Lo llevan a enterrar en el parnaso,
porque Belerofonte guía el paso
que lleva su ataúd hasta la tumba
con la ofrenda sagrada de su zumba.
Las musas llorarán, porque Pegaso
no hará fuentes brotar, y los escritos
hablarán sin remedio de malcaso,
de la mano de escribas y eruditos.

Bunbu

martes, 10 de julio de 2012

Más allá...

Más allá
hay un mundo sideral, desconocido.
Un paisaje de praderas incoloras
y mares infinitos
donde las bestias campan a sus anchas.
Es un paisaje apenas monocromo,
un vacío emocional y contundente
de aplastante silencio y soliloquios imposibles.
Ansioso, el miedo evoluciona en su horizonte
y acerca sus mandíbulas al cielo.

Es posible alcanzar las verdes nubes esmeralda
y las lejanas cumbres espirales
cuando, ingrávido,
el ojo aventurero se adentra
más allá.

Bunbu

jueves, 5 de julio de 2012

Podría contaros como el niño que llevo dentro...

Podría contaros como el niño que llevo dentro
a veces, quiere llorar,
pero no he venido a eso.
Sería posible enumerar las tantas veces
que busqué un abrazo materno,
pero tampoco he venido a eso.

He venido a contaros una historia
de un ser totalmente extraño,
un otro, un casi hermano
que no coincidió conmigo
más que cuando nos conocimos.

Es un tipo solitario y reflexivo,
un borracho de belleza.
Descuidado y lacónico, podría ser un cadáver
y nadie se daría cuenta de que aún respira.
Habla como quien otorga, guardando silencio.

Le conocí porque se llama como yo,
y porque tiene mi mismo color de ojos.
Pero sobre todo, porque me miró fijamente
como un niño que quiere llorar
cuando busca un abrazo materno.

No volví a saber de él
por eso les cuento esto;
porque le sigo buscando allá donde voy
desde que se fugó de mis espejos.

Bunbu