
no necesito poner el alma sobre los labios,
no necesito implorar al alba y al sol naciente,
ni a mi dios.
No necesito llorar, pues el llanto no es de sabios
si una lágrima cayese vanamente, sin dolor.
No necesito pedir, ni ofrecer a cambio nada
de algo que no sabría tener, cuidar y quedarme
para siempre,
no me hace falta tener otra vez la mano alzada
ni repetir que te quiero y engañarme de repente.
No necesito olvidarte si ya nunca vas a estar
no pediré que te quedes un instante más conmigo
ni que vuelvas.
Vete y no busques la rabia que no llegará a aflorar
y olvídame si te digo que te pedí que te fueras.
Bunbu