Los vampiros salen con el Sol de mediodía hoy,
necesitan alimentarse
y elegir a sus víctimas despiertas,
cuando se puede adivinar cuál es más débil.
Las van seleccionando
e intentan adivinar su grupo sanguíneo
con un juego de macabra adivinanza.
Estudian los gustos de sus presas,
su hábitos, sus horarios...
Seleccionan el cebo y se disputan
la sangre más fresca
cuando hayan convencido a los humanos
de completar su cadena alimenticia.
Salen los vampiros hoy, disfrazados de cristal
y se mueven entre nosotros
sin levantar sospechas.
Siento una brisa caliente en la nuca,
esperadme, ahora vuelvo...
Bunbu
domingo 4 de marzo de 2012
Los vampiros salen con el Sol de mediodía hoy...
viernes 2 de diciembre de 2011
EN SU NICHO DE TINTA
Ío
"A Jose Antonio Barros, Bunbu.
Por tu amistad y tu poesía; por el tiempo compartido, las idas y las vueltas, por el motivo de mis sonetos.
Con mi admiración.
Un abrazo, Poeta"
La admiración y la gratitud son mías Ío.
Gracias legendarias.
miércoles 30 de noviembre de 2011
Dolido cazador de los bosques y prados...
Dolido cazador de los bosques y prados,
prisionero infeliz y pusilánime,
moribundo felino.
Coloso emperador, guerrero anciano,
receloso bufón del hombre bárbaro,
imponente alimaña.
¿Cómo ese cazador se resigna tumbado
y esperando morir se va apagando?
¿Por qué tú viejo tigre?
Bunbu
A veces me invaden las ganas...
A veces me invaden las ganas
de un salto al profundo vacío,
me asomo al bordillo en la acera,
me impulso y después me echo atrás.
A veces arrimo a la sien
la boca de un arma de fuego,
inspiro, suspiro, amartillo,
y al palo no encuentro el gatillo.
A veces me interno en los charcos
sabiendo que no sé nadar.
A veces quisiera estar vivo,
la muerte ya no la soporto,
vivir, sólo quiero vivir,
dolerme, ahogarme, sufrir.
Bunbu
lunes 28 de noviembre de 2011
Y vuelvo a navegar la vida a solas...
Y vuelvo a navegar la vida a solas,
y vuelvo a llorar sangre,
y vuelvo a ver los huesos de mi sombra,
y a recordar el hambre.
De nuevo noto el peso de la culpa
lastrándome los hombros,
una sonrisa dándose a la fuga
quemándome en los ojos.
De nuevo el aire tiene un rancio aroma
a duelo y cementerio,
el mismo que rodea mi corona,
salobre polvo y cieno.
¿Será la última vez, alguna vez?
¿Será otra vez primera?
Dibujo surcos, huellas, con los pies
hundidos en la tierra.
Bunbu